Saturday, January 27, 2007

El Caballo

-Eran las cuatro de la mañana, me despertó el golpeteo que no cesaba en la puerta de mi habitación. Entre despierto y dormido abrí la puerta y oh sorpresa, me encuentro a un borrego tipo zebra, caballo, con orejas de elefante, un especimen bastante raro en realidad, lo invité a pasar, he de reconocer que las mañanas son frias en el noreste de Kentucky y más cuando un hombre de apellido Radford quiere cobrarte tres mensualidades atrasadas pues has tomado como puerta de arrendamiento una habitación del apestoso a cigarro MOtel 6.
Bueno, el punto es que invite a este sujeto a pasar y le ofrecí un café, era bastante raro verlo apoyar sus dos patas sobre el sillón de mi habitación y como con sus manos de orangután afligido tomaba la taza de café caliente que me había dignado a preparar desde antes de acostarme, tengo la sabia costumbre de sanar mis penas con un buen café, no es menos pesimista que la degustación de unas páginas del diario matutino o menos mortal que veinte cigarrillos cancerígenos.
Continuando con mi extraño invitado, reposé mi espalda sobre el sofá mientras sostenía la taza de café, me encontraba en boxers y con mi camisa arrugada blanca de la oficina, por más que intento recordarlo, no puedo hacer memoria de nuestras largas conversaciones, puedo asegurar esto pues termine practicamente con mi despensa de café para todo el mes y yo no soy de esas personas adictas al café que suelen pasar día y noche esperando que amanezca para tomar un café caliente. Ah, ahora recuerdo, hablamos del clima tan frio que había en Louisville y de como un estúpido conductor intento dispararle desde lejos, desde adentro de su alma.
Era un animal bastante peculiar, aún ignoro como es que pude comunicarme con él. Lo cierto es que dentro de las vacías conversaciones que puedes entablar con un caballo también se encuentran la ruptura de las soledades, esas son importantes de romper pues nadie nunca ha ocupado esos lugares, es como la sala maestra de un cine olvidado en algún pueblo mexicano.
Agradable animal el que me había venido a visitar, salió de mi habitación sin despedirse, pero también entro, se acomodó y tomó de mi café sin invitarsele..
- ¿Y luego, que paso?
- Nada, simplemente desperté en medio de un vacío socorrido tiempo atrás, era como estar muerto otra vez...
-¿Y el caballo?
- No era un caballo, era como un borrego, una zebra con orejas de elefante, parecía caballo.. pero en realidad no sé que era, a veces uno prefiere no entender nada para tratar de comprenderlo todo, el silencio dice nada y ya... y pues el caballo es una historia tonta que inventé para venirte a matar.

Monday, December 18, 2006

Soledad

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¿Qué fea es la Soledad verdad?

Nos llenamos de mentiras para escondernos de ella

Sin embargo nunca dejamos de estar ahí mismo...

Nunca

Es como una religión maldita que me autoconvirtio desde hace tiempo..flagelándome paso a paso...
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Saturday, July 15, 2006

ANDALI

I.
Chocolate caliente
“Servir chocolate es como bañarse con el rocío de la libertad que fluye... y cuya espuma sube, se desparrama y sucumbe ante si misma.”


- Andalí ya está tu chocolateeee!, vente que se te va a enfriaaar!! – gritaba Doña MarucaCorría por las laderas de la montaña un jovencito que apenas y había superado la pubertad, sus lacios cabellos negros se viraban ante la dirección distal del viento. Su piel tostada por el sol, sus labios rojo brillante y su mirada tierna dotada del brillo resplandeciente de sus hermosos ojos café oscuro, iluminaban una inocente sonrisa juguetona. Corría, corría por las laderas, sucumbían los verdes pastos, el cielo azul emanaba destellos amatistas sobre las veredas de su andar, exuberante vegetación, resecos pastizales de otrora sembradíos florecientes y jugarretas corporales animadas de exquisita energía vital.
- Ya vine amá – respondió Andalí
- A que chamaco, pues donde estabas!, a ver límpiate esa carita y tomate tu chocolatito – respondió con voz de ternura la regordeta maruca
- Es que has de cuenta que allá abajo iré hartos chavos que venian de León, estaban rete contentos amá, porque fijate que este Tiburcio llegó del otro lado y les trajo ropa nueva a Fabián y Aurelio porque según dice Mariana trajo retehartos dolares, si ama, viene rete pesudo y pos yo fui a ver que me podia regalar, digo a ver si me daba un varo.
- Y tu pa que quieres dinero, que no te basta con lo que te doy yo aquí?
- Pos no amá.. Bueno si, pero pos yo quisiera tener más, en este pinche pueblo no hay nada, nunca he salido de aquí, ni conozco la ciudad ni nada de nada, no sé minimo ya estoy en edá de chambear, de sacar pa los gastos, yo ya me quiero casar amá, quiero vivir mi vida..
La regordeta le dio un golpe en la cabeza – Si serás.. ya te he dicho que te me quedas aquí hasta que seas ya mayor, no quiero que te pase nada malo, además allá abajo está lleno de porquería, de mierda, de gente mala, pa que te quieres ir, aquí lo tienes todo, si te vas a casar pero será cuando yo te diga, no cuando tu quieras, primero tienes que acabar la escuela, no se trata nada mas de largarte asi porque si, no, tienes que ver por ti y por mi, por los dos, yo ya estoy cansada y sabes que no nos falta nada aun, vives prácticamente en sabanas de tercioperlo, además no quiero que te empuerques y si no vas a la ciudad es porque no y punto.
Va pues amá – Tomo su chocolate caliente, la espuma quedó impregnada en sus labios y en un instante quedose estatico ante la imagen humeante de su bebida, paralizado en su pensamiento…
“Mira Andalí, tu tienes que entender que las cosas no son asi de sencillas, afuera, alla, existen innumerables castigos pagados por una gloria infima, escasa, poco redituable, la ciudad presenta desoíos que cegaran tu alma, que cerraran tu vista y negaran tu existencia, puede que te fundas en todos al unisono o que niegues que todo lo tuyo simplemente jamás podrá serlo porque no creeras que te corresponde, mirate, entiende, todo lo que deseas esta a tu alcance, solo debes de perseverar en alcanzarlo, aquí lo tienes todo, absolutamente todo, el chocolate es de nosotros, es tuyo, si pudiera darte un ejemplo claro tu pudieras ser como un grano de cacao, mira, tal como este, desde que se siembra, se riega, se cuida, se cosecha, se tuesta, se muele y se prepara, asi eres tu, debes de regarte a ti mismo para poder cosechar lo que se ha sembrado en ti, después de ello, estarás listo, como un grano de cacao por si mismo, listo, bien listo, preparado para ser tostadito, y después molidito todo a favor de tu preparación y cuando menos te des cuenta verás que alguién más ya bebe de ti, verás que alguien ha sido tan poco feble como para negarse a degustar de tan exquisita bebida, tu eres un cacaito Andalí.”
Las cosas no siempre representan lo que son en realidad, muchas veces la realidad se presenta como una desvirtud de los conceptos tangibles, pudiera ser más como una ilusión, una procreación de la antitesis verdadera, como una falasia, como una jugarreta de nuestros sentidos. El mundo en el que vivia Andalí estaba lleno de color, de folclor, de tradición, de eminencia patriota y también de un altruismo infimo de las migajas de la liberación, el entender los asentamientos del creador como uno mismo y sobre todas las cosas de corroer las lentitudes flemáticas del ente cultural que inmersa al mexicano haría diferente a Andalí del resto de sus contemporaneos.
El deseaba luchar por si mismo, salir de las ataduras que lo aferraban fuertemente hacia un destino fallido, fue entonces, bajo el sabor de un chocolate caliente, cuando comprendió que la esencia de la vida no es vivir bajo el yugo de los demás, sino el creer en uno mismo y la reciprocidad de su pensamiento hacia lo externo y netamente tangible de su ser, pocas veces se representa a la materia como un concepto puro, libre, unico, es devoción a sus mas puros instintos en asimilar dichas asociaciones puesto que son estas las meras representaciones de lo que se puede ser realmente la realidad.

A LA INDELEBLE MIRADA...

Graciosa rutina de encontrarse a si mismo en otro
Fusión maravillosa de espíritus adormecidos,
Despertados súbitamente bajo el poder de su presencia
Instantes paralizados, momentos eternos...
Aferramientos sublimes y postramientos suspirados

Hermoso secreto compartido, sabido y revelado
Súbito despertar de tu enternecimiento
No hay más nada que decir, me lo has dicho todo
La brillantez de tu eterno advenimiento
Las ráfagas constantes de tu lenguaje apaciguado

Liberación de tu pureza y eternidad de tu instante
Anhelado deseo de hablarte y pasional matiz de poseerte
Lo he comprendido todo y aun así casi nada
Ruego a la vida el valor de hablarte
La divina oportunidad de conocerte.

Es el instante eterno de la fusión de nuestras almas
Hablamos el mismo idioma, nuestra lengua es el deseo
El momento se ha sellado tan sutil, fugaz y repentino
Marcado está para siempre con valor espiritual
Y tristemente olvidado sin el encuentro absoluto

Valentía adormecida, temor ante lo inesperado
Cambio de tu tendencia y esperanza de tu llegada
Ya he corrido hacia ti mil veces por los valles del alma...
Pero por más que intento no puedo llegar a ti, no ha cesado la calma
Quizá sea todo un sueño, pero es falso que tu valor no valga nada...

LOS JUICIOS DE MUSHCA

Danilo era un chico solitario, un joven de diecisiete años que vivía con sus padres, personas de la alta sociedad en su estado, a pesar de tenerlo casi todo, el no era un muchacho satisfecho, sentía que le faltaba algo a su vida, sus padres, ocupados siempre en cuestiones del protocolo empresarial, creían que la educación de un hijo se basaba plenamente en enviarlo a buenos colegios y oprimirle con buenos castigos ante sus efimeros malos comportamientos. La monotonia era el pan de cada día por el que visualizaba las cartastrofes venideras a su destino, había madurado rápidamente, al menos eso creía, sin embargo la juventud se le presentaba como un arrebato de recursos intangibles, prácticamente el querer pretender la inmadurez necesaria para salir a divertirse con sus compañeros era un requisito casi inexorable que muy pocas veces lograba asentarse para si de acuerdo a su época, a su tiempo y a su modo de vida.
El muchacho, que carecía de amigos, solía pasar horas leyendo o navegando por Internet, de esa manera podría escapar del yugo invisible de su familia y transportarse a un mundo imaginario donde sus sentidos gobernaran el mundo que le rodea, el creador de si mismo se convierte en dios omnipotente y omnipresente en el medio por el que habita cada dia.
Por las noches era la hora perfecta cuando solía navegar, después de un día ajetreado en la escuela, después de la lectura de un buen libro, de recostarse a descansar de un día de estudio y soledad, solo después de aquello podría perderse entre las letras de los libros e irradiar su faz con los colores de la Internet, aquellas distantes ráfagas que resplandecen a velocidades incalculables en millonésimas de segundo, imperceptibles para el ojo humano.
Cierta noche, cuando el sentido de escapatoria nublaba sus pensamientos, navegaba por la red, entró en un buscador y tecleó la palabra Escapar de este mundo, aparecieron numerosas páginas con un contenido un tanto irrelevante, pero una en especial llamó su atención, “Escapar: Bienvenido a Mushca”, dio clic en el vínculo y apareció una homepage misteriosa, Danilo sintió escalofríos al ver aquellos colores café oscuro, rojo y amarillo que se fusionaban con un torrente de letras verdes, - una mala combinación – pensó, sin embargo al introducirse en el texto, logró interesarse más y más por la historia que relataba aquella página, un reino perdido en un medio paralelo que había sido invadido por guerreros de otros mundos y con mano de hierro oprimían al pueblo, a una sociedad ancestral que moría de hambre esclavizada bajo reprochables reprimendas a la abundante insurgencia, se invitaba a
- Esto si que es una buena broma. – Pensó Danilo
A pesar de elo no podía separarse de aquella página de internet, de pronto dio clic en el vínculo que decía <>, un clic bastante más caracterpistica, pareciera como si la habitación se hubiera cimbrado amnte un sonido especialmente agudo que resonaba a manera de eco por toda la habitación.
Ante sus ojos aparecieron centenar de imágenes que se cargaron rapidamente, juntos conformaban un opergamino, “El pergamino de Ponio” tal como mencionaba el título del mismo; dividido en tres parrafos, estaba escrito en un idioma entre arabesco y latín, con signos garigoleados, tal pareciera que era la copia fiel de una imagen real.
Danilo recito las palabras del primer parrafo, no comprendía el significado de la unión de palabras pero por alguna extraña razón, comprendía la unidad del sentido. Un aire frio entr+o pr la ventana, que se abriop bruscamente, pareciera que algo extraño estaba por ocurrir, el muchacho se sintió distraido del incidente de la ventana que golpeaba la pared con un sonido bastante fuerte, prácticamente los cristales de la misma vibraban de tal manera que pareciera el chasquido de las mismas castañuelas. Apagó la computadora y se fue a dormir a su cama.
Al día siguiente sintio extrañeza al saber que sus padres no se habían ido a despedir de el, como era costumbre, sus escasos encuentros se caracterizaban por saludos eminemtenente formales y roedeaos de una solemnidad sin precedentes. Bajó las escaleras de los domitorios que lo conducirían a la cociona y vio en la mesa, un plato con ceral, una garrafa con leche y una jarra con jugo de naranja; desayunó hasta tarde mientras leia unas revistillas de su madre, una nota pegada en el refrigerador era el mensaje de que sus padres habian partido a Los Angeles aún haberle comentado aquello a su unico hijo, quedo entonces solo, a merced de si mismo pues los sirvientes descansaban ese día.
Los padres de Danilo confiaban en el, sabían que habían educado a un buen hijo a base de regaños y reglamentaciones de tipo casi militar, el niño subió a su habitación y se recostó, vio un rato la televisión y mientras estaba en su cama, escuchó ese sonido de la computadora al estar encendida, viro la cabeza con rareza y se levanto, prendió el monitor de la computadora y vió la extraña página que permanecía abierta. Volvió a apagar la computadora y regresó a su cama con indiferencia. No habían pasado ni quince minutos cuando volvió a escuchar el mismo sonido de la computadora encendida, se levantó de nuevo y con enojo checó las conexiones de la misma, se volvió a sentar y cuando estaba a punto de cerrar la ventana y apagar la computadora, comenzó a leer el texto raro. Una sonrisa se dibujó en su rostro y posterior a aquello una pequeña voz resonó en su mente. <>, sintió gran extrañeza al escuchar aquello y cuando se dispuso a apagar la computadora la ventana de su habitación se abri´po burcamente, era como un torbellino que hubiera entrado por aquella, el cielo se nublo completamente y el viento rapidamente se apodero de la habitación, todo gitraba en una sola dirección, la succión de la misma fuerza del viento se dirigia a una sola dirección, hacia el monitor de la computadora, Danilo estaba aterrorizado por aquello y trato infructuiferamente abalanzarse contra la ventana para cerrarla pero aquello fue imposible, de pronto, sintio como el monitor que se hbia convertido en una especie de “ojo de tornado” le succionaba con tal fuerza que rapidamente quedo sin sostén alguno, todavía cuando estaba siendo aprehendido por aquella fuerza de proporciones incalculables, trato de sujetarse de la silla, de la mesa, sin embargo todo fue infructifero, se lo había tragado ya la pantalla.

CIUDAD

- Recuerdo la primera vez que me sacaron de mi place, es un sentimiento difícil de explicar, el tiempo es paralizado en instantes cautivos, sofocados y estos comienzan a virar a represivos, pues se han tornado contradictorios. Es como si yo fuera una planta arrancada por unos niños juguetones que con cierta frivolidad, ingenuidad y desfachatez para cosechar el producto naciente de un fruto que nunca existió, que quizá nunca pudiera ser saboreado, o que quizá como aquel rebaño que se perdió por mucho tiempo y fue encontrado muerto en un punto exacto para hacer barbacoa. Inmóvil, inerte, apacible, exánime, pero vital, vivo dentro de un producto, en el ocaso de la creación divina. Sabes, es una sensación difícil de explicar, volver a sentir el calor de la luz solar, es aterrador, pues desde las entrañas de nuestra madre todo es diferente, el frío no se siente, el sonido es inaudible, los pasos de la superficie vibran como un eco en cueva de tierras oscuras, pudiera ser esta la única sensación que movía mi ser al saltar como un grano de elote asado, sin olvidar claro, ese extraño olor putrefacto y a la vez húmedo, a madera carcomida, a tierra mojada, a llantos secos que se tornó en el vehículo de mi costumbre al ser digerido por extraños seres que poseía dentro de mi ser y de un momento a otro se multiplicaron hasta dejarme como un cascarón, hueco.
Desde este lugar, las cosas son muy diferentes sabes, donde tu estás, alguna vez estuve yo, donde yo estoy, tu jamás estarás, pues es el tiempo quien dicta a final de cuentas el progreso último del final de tus días, el mío fue contradictorio, pues mi tiempo corrió de adelante hacia atrás, el cubículo magnificente de mis amaneceres donde me postraba, quedó adelante y las noches de martirio, dolor y sufrimiento quedaron atrás, muy atrás, y más aún si consideramos la estructuración del tiempo como una faceta perpendicular a los sentidos que damos por simple razonamiento traspolado al paralelismo del génesis temático del tiempo en si mismo, los placeres banales a los que generalmente otorgamos dicha relación estructurada carecerían de sentido alguno pues la percepción desde este lugar es muy diferente a la que tu posees, quizá si estuvieras en mi lugar, verías las cosas como yo las veo, más sin embargo como te comenté al principio en mi place, los instantes cautivos se tornan contradictorios, pero esto, esto es diferente.

- Podrías guardar silencio por favor, creo que escucho unos pasos…

- Presten su atención, son estos dos enamorados que murieron calcinados en el gran incendio de 1874, sus cuerpos fueron encontrados tal como los ven. Él, Arquitecto de profesión, dedicó gran parte de su vida a planificar lo que sería la estructura actual del Teatro Juárez. Ella, su esposa, Amanda Peña, hija del entonces gobernador de nuestro hermoso estado de Guanajuato, sufrió gran parte de su vida pues al parecer no se entendían, digo, no hay que ser un genio para saberlo, tan solo vean su postura, sus gestos, esos ademanes frívolos e indiferentes. Bueno con esta pareja terminamos el recorrido, espero que lo hayan disfrutado, por favor sírvanse de cooperar conmigo económicamente, con lo que deseen, pues el ser guía de un Museo tan “mal pagado” como este, es verdaderamente frustrante. Muchas gracias…

CARACOL

Encontrábase Martín viendo las estrellas, mientras veía pasar el tiempo por sus ojos, una lágrima le recordaba el tiempo que había vivido a solas, durante muchos años, durante mucho tiempo, no podía entender como era posible que sintiera tanta desgracia en su vida, era algo simplemente inexplicable, con su mano sujetaba un portafolios azul, demasiado fuerte, demasiado pesado, parecía más el receptáculo de sus penas que la herramienta de su trabajo, de su empleo como gerente de banco, algunas veces llegaba tarde al trabajo, muchas veces no dormía, tan solo se quedaba viendo las estrellas, como un idiota, como un verdadero estúpido.
Eso era él para mi, era un imbécil, un profuso soñador de las estrellas, como puede alguien ser tan confuso y a la vez tan simple?, como puede alguien ser tan inteligente y a la vez tan estúpido?, eso es lo que yo me pregunto, solo soy un caracol, pero los caracoles podemos pensar más que los demás, no solo por la baba que emanamos al andar sino porque nuestro fragil caparazón muchas veces se rompe y que doloroso es cuando se rompe tu caparazón y todos pueden ver y escuchar lo que sientes, sabes una cosa, mientras ayer hablaba con la cucaracha le pregunté porqué no puedo dormir por las noches, porqué no puedo sentir lo que él siente, Martín, al igual que todas las noches se refugia en las estrellas, se pierde en ellas, a veces pienso que brilla más que ellas, mucho más, y quiero recalcarte querida gaviota que no soy baboso, no lo soy, lo que emano es tan solo un producto complicado de mi propia naturaleza, justo como la atropina acelera el pulso cardiaco, y como, como el escritor de tantos libros que leí cuando quería ser mariposa se conviertieron en nada, y como los negocios que teníamos presentes se reivindicaban una y otra vez.. demasiado evolucionado mi querida gaviota? yo creo que si, pero te sigo contando, la cucaracha estaba muerta ya, de nada servía que le hablara más y más, nada, muchas veces con el pensamiento hablamos más que con las pocas palabras que nos quedan, creo que las pocas palabras que nos quedan se expanden cada vez menos, es como una gran contracción, pero la cucaracha ya estaba muerta y Martín no es, era y será un imbécil que ve las estrellas, que barbaridad, siento que nada tiene sentido, siento que todo esto es por demás absurdo, pero tan solo me baso en la bastedada de mis sueños, en las ínfulas de mi grandeza para comprender quizá que Martín no era tan estúpido después de todo, no, tampoco era un idiota, solo que no sé comprender el receptáculo de su nostalgia, creeme si fuera el portafolios yo mismo se lo quitaría, yo mismo lo haría, solo que su inteligencia es tan tan grande que a veces ni le da tiempo de suspirar pues el llanto lo acapara en todo y en casi todos.
Querida paloma, te has quedado dormida y Martín no es más que un triste recuerdo, que decir... como decirtelo, parece que va a saltar, míralo, parece que lo va a hacer, ese gran peñasco que se ilumina con la luz de la ciudad es tan hermoso que siento que me puedo fusionar con el, con ellos, Querida paloma, estás dormida ya, no me escuchas, no me ves... Que más puedo decir, solo soy un caracol... y Martín.. una estrella fugaz..